Tanto en las preguntas que me hacéis por correo como en las redes sociales, siempre veo la pregunta ‘¿Cómo puedo leer más?’

Leer más es un propósito de los que nos proponemos en Año Nuevo, algo que se incentiva en el colegio y sobre lo que nuestros padres insisten mucho. Y no es que no leamos, porque nos pasamos el día leyendo ya sea en la pantalla de nuestro teléfono o en el ordenador.

Lo que no hacemos es leer lo que realmente nos gusta, disfrutando de ese rato sin distracciones.

Por eso hoy quiero que leas conmigo una estrategia con 4 pasos muy sencillos para empezar a hacer de la lectura algo constante y que realmente disfrutes.

 

¿Cuál es tu nivel de lectura?

¿Eres un lector lento, promedio o rápido? Haz ahora nuestro test de lectura y comprensión para saberlo.

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1. Márcate un objetivo claro y asequible

Quieres leer más, y eso es estupendo. Pero, ¿cuánto es leer más para ti? ¿Se trata de leer un libro al mes? ¿De pasar más horas leyendo al día? ¿De avanzar al menos tres capítulos a la semana?

Marcarse un objetivo claro y asequible es fundamental, y es importante que cumpla esas dos características.

Con claro me refiero a que sepas exactamente lo que tienes que hacer para sentirte satisfecho. Puedes decidir leer 20 minutos al día, un capítulo antes de dormir, o leer un libro al mes. Este último me parece menos efectivo porque no establece una rutina y te puedes encontrar con el problema de no haber leído ni una sola página a cinco días de terminar el mes, lo que te va a agobiar mucho.

Que sea asequible y realista también es importante. Es difícil pasar de cero a cien en una semana, así que quizás te sientas más cómodo empezando por cantidades pequeñas.

En vez de empezar por una hora todos los días, quizá te sea más fácil 20 minutos. Y si sabes que tienes una agenda apretada y que no todos los días tienes ganas, en vez de un capítulo todas las noches, puedes proponerte tres o cuatro días a la semana.

 

2. Conócete a ti mismo

Normalmente nosotros somos nuestros peores enemigos, y también quien mejor nos conoce. Si sabes que por la noche estás siempre demasiado cansado o que vas a preferir ver una serie de televisión… ¡No lo dejes para última hora!

Crear un hábito nuevo es complicado, y por eso hay que empezar usando todas las estrategias posibles. Tú te conoces mejor que nadie, pero aquí van algunas ideas adicionales:

Déjate notas en sitios que sabes que vas a mirar. Ponte una alarma cuando sepas que vas a tener un rato (quizás a la hora de comer). Llévate un libro de bolsillo al trabajo o cómprate el libro en versión digital para poder ir leyendo desde tu dispositivo móvil u ordenador.

Y, sobre todo, ¡haz tiempo para ello! Sé que a veces es complicado sacar un hueco en la agenda, pero si es importante para ti, seguro que puedes sacar unos minutos aquí y allá.

 

3. Encuentra a alguien que comparta tu motivación

Hacer las cosas en compañía siempre resulta más fácil, pero encontrar a la persona adecuada para ello es todo un reto.

Normalmente nos apoyamos mucho en amigos y familiares, el problema es que estos nos suelen querer demasiado. Con esto me refiero a que si un día no tenemos tiempo, van a ser comprensivos y no nos lo van a reprochar. Si al final de la semana sólo hemos leído dos días, seguramente no nos digan nada.

Encuentra a alguien que vaya a estar ahí, contigo, recordándote el objetivo que te has puesto y por qué es importante para ti. Alguien que te anime y se asegure de que no hay excusas posibles. Porque si quieres hacer algo de verdad, casi siempre encuentras tiempo.

 

4. Crea un ambiente donde se valore la lectura

El hogar es uno de los lugares donde más tiempo solemos pasar y donde hacemos ‘vida familiar’. No es lo mismo intentar crear un hábito en un sitio donde nada de eso tiene importancia, que hacerlo en una casa llena de libros y donde varios de sus integrantes leen con regularidad.

Predica con el ejemplo, se dice.

Sin embargo, a veces es difícil y no todo el mundo tiene las mismas motivaciones que nosotros. Por eso, te animo a que llenes de cosas que te gustan ese otro lugar que seguramente visitas a diario: tus redes sociales.

Las redes sociales no sólo sirven para estar al día de las cosas que quieren compartir nuestros conocidos, sino para seguir tendencias y compartir lo que nos gusta. Ahora hay páginas de Facebook, canales y cuentas de Twitter especializadas. Hay grupos con objetivos claros y millones de personas interactuando constantemente.

Si tu ambiente normal no te motiva, créalo. Busca grupos de lectura, lee sobre lo que otros están leyendo y comparte tu opinión. Intégrate en un ambiente que está alineado con tus valores y verás que la tarea de leer se convierte en algo más sencillo.

 

Hay muchas más cosas que puedes hacer para hacer de la lectura ese hábito que tanto quieres, pero estos cuatro pasos me parecen esenciales si de verdad quieres construir algo estable. Por supuesto, lleva trabajo y constancia, y es algo que paga a la larga.

Por eso, si quieres seguir incentivando la lectura y mejorando al hacerlo, te recomiendo que descargues mi guía gratuita sobre los 21 errores más comunes en los lectores de hoy en día. Con ella corregirás muchos de los errores básicos que te hacen un lector más lento, lo que se traduce en un menor disfrute de la lectura. Al hacerlo, verás como tu velocidad mejora y también tu motivación.

¿Y tú? ¿Cuál es tu truco para leer de forma regular? Me encantará leerlo en los comentarios.

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