Si te preguntas por qué tu mejor amigo tiene resultados más satisfactorios en la prueba de aptitudes académicas que tú, o por qué tu hermana siempre obtiene mejores calificaciones en el colegio, es probable que hayas llegado al lugar correcto para entender cómo funciona tu cerebro en el aprendizaje.

Los problemas del aprendizaje actual

Cada persona tiene sus propias formas de aprender, y al querer hacer homogéneo todo estilo de aprendizaje, hemos derivado en problemas como los siguientes:

  •         Resultados dispares.

Cada persona es diferente a su compañero, así como tiene necesidades diferentes de aprendizaje. Un sistema de enseñanza homogéneo limita la posibilidad que explotar al máximo las habilidades de cada uno. Ya que la obligación de realizar la lectura de un libro, nunca generará el mismo interés en un alumno o en otro.

  •         Talentos perdidos.

Cuántos de nosotros conocemos casos de personas que eran excelentes en algo y que tenían talento y pasión para hacerlo, pero por no encajar en los cánones modernos terminaron por abandonar su pasión. Esto es muy común, tanto, que incluso podría estar pasándote ahora mismo a ti, sin ir más lejos.

  •         Frustración y depresión.

El no obtener los resultados por los que tanto te esfuerzas y te presionas puede ser muy frustrante y deprimente. Este parte del motivo de por qué hoy en día tenemos una de las más altas tasas de depresión y ansiedad en jóvenes.

La competencia de aprender a aprender. Cambia tu estrategia.

Todos tenemos la misma herramienta, el cerebro. Todos tenemos el mismo potencial con millones de neuronas dentro de nuestra cabeza, la diferencia está en que algunos la usan de formas distintas. A la forma en la que cada persona usa una estrategia para aprender se le conoce como “Base de Experiencia”.

Si tu amigo tiene mejores notas es porque está usando una Base de Experiencia diferente para aprender. Lo que debes de hacer si no estás teniendo los resultados esperados es cambiar la estrategia, la forma en la que actúas, la forma en la que organizas y gestionas tus pensamientos.

Las acciones son corregibles. Tu problema no radica ni en tu cuerpo ni en tu identidad, ni siquiera en tus gustos personales, sino en la forma en la que aprendes y las decisiones que tomas. Todos tenemos un potencial enorme que no estás aprovechando, en parte, por tus creencias limitadoras (tu forma de pensar), que gestionan mal la energía que tienes durante el día para hacer una cosa u otra.

A veces, basta con cambiar a una estrategia diferente a la que estás usando para explotar tu potencial y obtener mejores resultados. Ahora te daré algunos tips que te ayudarán a mejorar tu potencial cambiando tu estrategia mental, pero antes de llegar a ese punto primero debes saber lo siguiente:

¿Cómo aprende el cerebro? ¿Qué procesos sigue tu cerebro para asimilar la información?

Para aproximarnos a esta idea hay que entender que el cerebro es una máquina con un increíble potencial de procesamiento y almacenamiento de información; algunos dicen que le “caben” 3 millones de Gigabytes de información. La forma más sencilla de explicar cómo sirve el cerebro es mediante el uso de dos memorias:

  •         Memoria corto plazo.

Esta es como la memoria volátil de tu ordenador (la RAM). Retiene la información durante un periodo corto de tiempo para después eliminarla. ¿Un ejemplo? Una suma rápida que haces en tu móvil o el trabajo de comprensión de un texto que estás leyendo.

  •         Memoria largo plazo.

Este es el disco duro de tu cerebro pues se encarga de almacenar toda la información de forma duradera, por ejemplo, tu nombre, cómo hacer una suma, idiomas o el número telefónico de tus padres.

El secreto del aprendizaje está en que la información de la memoria de corto plazo se transfiera con una “solidez alta” a esta memoria de corto plazo. Y para hacer esto, debes adquirir experiencia en la especialización que te propongas.

Si esto no queda claro, debes saber que hay varios experimentos que lo explican. Veamos cómo funciona esta idea con un ejemplo: si te muestro durante un minutos la estructura de una fórmula química simple y te pido que la recuerdes, probablemente te costará ubicar de nuevo dicha composición química.

 

Sin embargo, si le pedimos a un experto en química o física molecular que memorice la misma fórmula en un minuto, lo más probable es que en cuestión de breves segundos, ya sepa de qué elementos se trata y qué dicha fórmula representa el ácido cítrico. No la va a olvidar ni al día siguiente y a la semana, ni probablemente en unos meses.

¿Por qué la experiencia es tan importante para la memorización?

La experiencia para retener la información no solo te ayuda a guardar la información en la memoria de largo plazo, también te ayuda a tomar decisiones con mayor precisión.

Esto lo podemos ver en otro ejemplo igual de evidente, el dibujante. Si le pides a una persona sin especial interés en el arte del trazo que recuerde los sombreados y donde irían los marcados en cada facción de este rostro…

Comparado con  un profesional del trazo, alguien que no domina las técnicas tendrá que enfrentar por ejemplo, estos cuatro retos:

  1. Recordar cuáles son las líneas más destacadas
  2. Recordar de dónde viene la luz
  3. Qué posición e inclinación tenía la cara
  4. Dónde colocar más tonalidad y contraste y donde menos…

Como puedes ver, la experiencia te puede acortar el camino en la ruta del conocimiento haciendo más eficiente tu aprendizaje.

Y ahora veamos qué podemos hacer para mejorar nuestro aprendizaje, una vez sabemos esto.

Las estrategias que puedes seguir

  • Usar la experiencia como base.

Recuerda que es vital tener un conocimiento lo más vertical y específico posible dentro de lo que estás aprendiendo. Cuando más divagues en el camino a seguir más dispersas tu foco de expertise.

  • Dale importancia a la información correcta.

Darle importancia a la información te permite discernir entre qué es y qué no es importante dentro de lo que estás aprendiendo. Nadie es experto de todo. Se puede ser experto en varias cosas, pero siempre se aprende mejor concentrando mejor la atención.

  • Mapas mentales.

Te ayudan a entender todo el contenido y poder realizar notas correctamente. Además, estos mapas te ayudan a obtener la información más importante, son más visuales lo que mejora la retención y permite un aprendizaje dinámico. Se dice que de esta forma organiza la información el cerebro.

Complementar estas estrategias con el buen uso de la motivación y tu energía será la clave para entender, cómo aprender a aprender y así llegar tan lejos como quieras.

En otro artículo hablaremos de cómo mejorar y mantener la motivación y la energía para que siempre estemos con ganas de aprender mejor.

Y ahora te toca a ti. Cuéntame, ¿ya sabías que para aprender mejor debes memorizar con facilidad y que esto se consigue encontrado tu área de interés?

 

Un abrazo y hasta el próximo 😉



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