Hace algún tiempo leí este esperanzador titular: Los alumnos de 9 años mejoran en lectura, sobre todo las chicas. Y tengo que decir…

¡Enhorabuena a esos pequeños lectores y lectoras! ¡Espero que sigan leyendo mucho!

En comparación con 2011, los niños de 9 años en España han mejorado su comprensión lectora en 15 puntos, especialmente en las niñas. Esta es una noticia estupenda que debería tener mucha más repercusión en los medios de la que realmente tiene. Leer, como ya sabes, es la base de todo lo que viene después.

Leemos el móvil, las señales, el menú de los restaurantes y prácticamente todo lo que consumimos es a través de la lectura. El medio visual y auditivo (radio, televisión, YouTube, podcasts) está ganando fuerza con los años, pero todavía queda mucho trecho y, personalmente, no creo que llegue a reemplazar la lectura en absoluto.

Por eso, que los más pequeños de la casa desarrollen esa hábito de lectura con una buena comprensión es vital.

Si eres madre o padre, esto debería ser un reto interesante para ti, además de una actividad que puedes compartir con tus hijos. ¡Despierta su curiosidad! Y hazlo todos los días…

Aunque tú lo hayas olvidado un poco, a los niños les encanta viajar usando la mente, imaginar que son vaqueros o que pueden volar, recorrer lugares inexplorados y asumir grandes retos.

Emily Dickinson dijo:

Para viajar lejos no hay mejor nave que la lectura

 

… y pienso que no se equivocó.

Hoy te ofrezco 4 consejos que te ayudarán a enamorar a tus hijos de la lectura:

 

1. No le obligues a leer

¿Cuántas veces te dijeron de pequeño que tenías que hacer algo y, sencillamente por eso, ya te parecía una imposición?

Como padres, creemos saber siempre lo que más conviene a nuestros hijos. Y, sí, leer es algo que todos los niños deberían hacer con soltura. Sin embargo, existe una gran diferencia entre guiar e imponer, y no siempre es una tarea fácil. Deja que ellos mismos te vean leyendo con frecuencia. Ten los libros visibles y, si puedes, busca libros para niños llamativos con dibujos y colores. De esta forma llamas su atención sin que sea una obligación.

Si se interesan, deja que sean ellos quienes elijan el libro, y no permitas que se convierta para ellos en una tarea necesaria. Recuerda que la actividad debe ser entretenida y un mundo distinto a lo que entienden por estudio.

Da un poco de libertad en este aspecto, que sean ellos los que elijan qué leer y hasta donde leer. Evita forzarlos a continuar con una lectura que para ellos no resulta llamativa, excepto si se trata de un deber académico.

 

¿Cuál es tu nivel de lectura?

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2. Muestra interés y comparte

Los adultos siempre quieren que los niños hagan cosas, pero luego rara vez se interesan por ello.

Si tu hijo está enfrascado en un libro, pregúntale. Deja que te cuente la historia, que te hable de los personajes y las aventuras que ocurren. Aviva su imaginación preguntándole si a él o ella le gustaría tener esas mismas aventuras, o qué habría hecho de haber estado en el lugar del protagonista. Averigua qué género le gusta más. ¿Le fascina la fantasía con dragones y magos, o quizás prefiere el universo de Star Wars? ¿Le gusta el misterio o la adrenalina?

Y, por supuesto, comparte. Seguramente los libros que tú lees sean demasiado complicados o densos para un niño, pero puedes encontrar la manera de compartir la historia de forma sencilla y entretenida con ellos. Así, no sólo les estás hablando de otros libros sino que estás compartiendo un rato con ellos disfrutando de las grandes historias que ambos estáis leyendo.

 

3. Lee para ellos y dramatiza sin miedo

¡Muestra el actor que llevas dentro!

Es ideal leer a los niños en voz alta durante al menos 15 minutos cada día, especialmente cuando tienes algo de tiempo para dramatizar situaciones que resulten muy graciosas o interesantes para ellos. Compartir este rato con ellos puede ser una gran manera de introducirlos a nuevas y fascinantes historias, como Alicia en el País de las maravillas o Harry Potter. Y, por supuesto, pásatelo bien mientras lo haces.

Esta actividad les permite conectar con la lectura de forma diferente, y también contigo como padre o madre. Incluso si eres profesor, leer en voz alta a tus alumnos puede fomentar esa curiosidad natural por la lectura. Quizás decidan que no pueden esperar más a saber qué pasa con la protagonista, y se animen a leer por su cuenta.

Sino, sigue siendo un buen comienzo para darle a conocer clásicos y otras historias apropiadas para ellos.

 

4. Aprovecha todo lo que tienes a tu alcance

Hoy en día hay muchas más cosas además de libros en papel.

Los más pequeños de la casa responden sobre todo ante estímulos visuales y auditivos, así que no detengas cualquier intento por atraer su curiosidad con otros elementos como vídeos y juegos. ¡O incluso cómics! que son un elemento muy visual y que siempre se pasa por alto, y que además ya no está restringido únicamente al mundo de los superhéroes. Hay cómics de lo que quieras, y de esta manera introduces la lectura con imágenes, movimiento y colores. Y si quieres buscar algo totalmente diferente, quizás puedes encontrar una versión narrada donde se incluyan diferentes voces, canciones y sonidos ambientales.

También puedes introducir historias mediante películas o series, o incluso permitirles explorar mundos a través de videojuegos. El mercado ahora es muy amplio. Si hay una película seguro que también hay un libro, un videojuego, cómics y hasta libros para colorear. Y viceversa. Sé creativo y ofrécele múltiples maneras de explorar historias para más tarde llevarlo hacia la lectura.

¿Le ha gustado ver las películas de las Crónicas de Narnia o Los Vengadores? ¿A qué esperas para llevar a casa uno de los libros o cómics e intentarlo?

 

Es probable que, aunque quieras que tus hijos lean más, pienses que tú no eres la persona más indicada para dar ejemplo en casa. Quizás porque no lees demasiado o porque no tienes demasiado tiempo, pero te aseguro que es la oportunidad ideal para que tus hijos vean tu iniciativa e intenten imitarla.

Conviértete en un mejor lector para ellos. 

Recuerda que los pequeños aprenden la mayoría de las cosas por imitación y será importante para ellos observar a sus padres realizar una actividad a gusto y en medio de la tranquilidad que poco se halla dentro de las obligaciones diarias.

¿Quieres dar el mejor ejemplo a tus hijos?

Descarga la “Guía Definitiva de Lectura Rápida” para convertirte en un lector ágil que saca el mayor partido a cada rato de lectura. Y no olvides que no solo tus hijos tienen cosas que aprender de ti, podrás fijarte en cómo ellos hacen uso de la técnica del marcador de forma espontánea y sin necesidad de instrucción.

¡Será un aprendizaje continuo entre los dos!