Qué es la creatividad y cómo se desarrolla

Hoy voy a darte unas pautas muy concisas si lo que quieres es entender y desarrollar tu habilidad creativa. Como siempre, te recomiendo echar un ojo rápido al índice de contenidos para escanear a golpe de vista el contenido del artículo.

Creatividad se llama a la habilidad que permite generar asociaciones nuevas entre conceptos o ideas ya conocidas, para producir soluciones nuevas y originales (que no necesariamente efectivas).

Es una capacidad característica de la cognición del ser humano, que abarca diversos procesos mentales interconectados que no han sido aún comprendidos en su totalidad por los científicos.

El desarrollo mental que es la creatividad, proviene de la imaginación, pero no se sabe con exactitud en qué difiere la estrategia mental del pensamiento habitual y la del pensamiento creativo.

La creatividad se distingue del pensamiento convencional en que comprende el mundo de manera diferente, y genera soluciones a partir de la creación de vínculos entre elementos aparentemente no interconectados.

Pero hay que tener en cuenta que la creatividad involucra dos procesos: primero pensar y después crear acción. Por lo tanto, cuando tienes ideas pero no las llevas a cabo, podemos decir que eres una persona imaginativa pero no creativa.

 

Pero… ¿la creatividad nace o se hace?

En 1968 comenzó una investigación sobre la creatividad llevada a cabo por George Land. Este realizó el mismo test de creatividad que había diseñado para ayudar a la NASA a seleccionar los ingenieros más innovadores, a 1600 niños de 5 años.

Aprendiendo a ser creativoVolvió a repetir el mismo test cuando los niños tenían 10 años, y otra vez cuando estos llegaron a los 15 años. Además realizó el mismo test a 280 mil adultos. Los resultados de esta investigación fueron aplastantes, estos son los resultados de los índices de creatividad de los test realizados:

➤Niños de 5 años: 98%

➤Niños de 10 años: 30%

➤Niños de 15 años: 12%

➤280.000 adultos: 2%

El estudio puso de manifiesto que los seres humanos somos naturalmente creativos pero a medida que crecemos, sufrimos un proceso de involución creativa. Aprendemos a comportarnos de manera  NO creativa.

 

¿Se puede aprender a ser creativo?

Sí, la creatividad es una capacidad que podemos desarrollar mediante la práctica de los procesos adecuados.

El pensamiento creativo se basa y fundamenta en el conocimiento, la experimentación, la investigación, la síntesis de la información, el cuestionamiento de lo establecido y el uso de la imaginación.

Clayton M. Christensen realizó varias investigaciones en las que puso de manifiesto que la habilidad para producir ideas originales, está determinada por cinco conductas fundamentales que ponen el cerebro a punto para el pensamiento creativo:

  • Observación: examinar los factores relacionados para encontrar nuevas formas de hacer las cosas.
  • Asociación: establecer los vínculos entre las ideas, problemas o preguntas de áreas no relacionadas entre si.
  • Cuestionar: poner en duda las ideas y conceptos establecidos.
  • Trabajar en equipo: contrastar con personas que tienen conceptos y perspectivas diferentes.
  • Experimentar: realizar interacciones que provoquen respuestas poco convencionales y analizar que ideas surgen.

Cuanta más preparación se tenga y más diversa sea, mayor será el potencial del pensamiento creativo.

Los estudios sobre el tema han demostrado que en lo que respecta a la creatividad, la cantidad y la calidad van de la mano. Cuantas más ideas se generen, la solución final suele ser de mayor calidad, y es muy habitual que las mejores ideas aparezcan al final.

 

Cómo desarrollar la creatividad

Antes de ver cómo se puede desarrollar la creatividad, es necesario hablar las dos grandes barreras que bloquean el pensamiento creativo de la mayoría de las personas:

  • El miedo: el miedo es un factor clave que mata la creatividad. El miedo a la opinión de los demás, el miedo a no ser lo suficientemente original, a parecer un impostor, a no gustar, etc… Pero también los miedos personales. Es muy difícil ser creativo en momentos determinados  y a la vez ser víctima de de pensamientos tóxicos en la vida personal.
  • El perfeccionismo: es otro gran obstáculo para la creatividad por que impide la culminación de las ideas. La búsqueda de la perfección termina por matar la idea creativa inicial porque se acaba racionalizando demasiado.  Esto no querrá decir que se llegue a una solución incorrecta, pero sin duda, no será tan genuina.

Tanto el miedo como el perfeccionismo son dos factores que tienes que superar si quieres conseguir desarrollar todo tu potencial creativo.

A continuación vamos a ver una serie de pautas y técnicas que te pueden ayudar a impulsar tu creatividad:

Lo primero es dedicar gran parte de tu esfuerzo al desarrollo de tus habilidades creativas. Fíjate metas y reserva cada día una parte de tu tiempo para mejorar tus capacidades.

Procura guardar todas las ideas. No rechaces ninguna, una mala idea puede ser el origen una idea genial.

Si te conviertes en un experto del tema podrás tener una mayor compresión, y así será más fácil encontrar soluciones innovadoras para los problemas.

Fortalece tu confianza en detrimento de tu inseguridad. Toma nota del progreso que has logrado y recompensa tu creatividad.

Utiliza fuentes de inspiración para ayudarte a generar ideas frescas. Lee libros, escucha música, mira pinturas, etc.

Disponte a tomar riesgos para mejorar tus habilidades. Ten en cuenta que tu esfuerzo no te llevará siempre al éxito, sin embargo, estarás impulsando y desarrollando capacidades que te servirán en el futuro.

Ten en cuenta que la mayoría de problemas tienen múltiples soluciones, por lo que no debes quedarte con la primera idea que tengas. Tómate tiempo para pensar otras maneras de enfocar la situación.

Deja atrás la actitud negativa porque bloquea la creatividad. Olvida los pensamientos negativos y la autocrítica para sacar el máximo provecho de tus habilidades creativas.

Ten en cuenta la posibilidad de escenarios alternativos, pregúntate: “qué pasaría si…” para contemplar cada posible escenario. Examinando las diferentes alternativas, será más sencillo producir soluciones originales.

Aprovecha la “técnica de la bola de nieve”. Te habrá ocurrido alguna vez que una idea te lleva rápidamente a otra idea, y esta a otra, y a otra, y así sucesivamente. No frenes la bola de nieve que se genera en esas ocasiones dejando que fluya la creatividad.

Practicar la técnica de la lluvia de ideas o brainstorming puede ser una poderosa herramienta para el desarrollo de la creatividad. Escribe tantas ideas y conceptos relacionados como te sea posible en un corto plazo de tiempo. Después, aclara y refina las ideas para lograr la mejor solución posible.

Crea un mapa mental para conectar ideas y encontrar las respuestas más innovadoras. Esta técnica es parecida a la lluvia de ideas pero ofrece una forma muy visual de vincular las ideas. Si también utilizas un diagrama de flujo podrás hacer un seguimiento del proyecto a la par que te ayuda a eliminar problemas potenciales y visualizar el producto final.

Utiliza la “técnica de los 6 sombreros”, que consiste en analizar un problema desde 6 perspectivas diferentes: empieza mirando desde un punto de vista objetivo, para después verlo emocionalmente, seguido de una perspectiva positiva y luego negativa; seguidamente piensa desde un ángulo creativo y por último desde un punto de vista general.

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