Sí, hoy hablamos… ¡de la memoria!

Seguro que más de una vez te has preguntado cómo funcionan los procesos de pensamiento, almenos, los que podemos explicar y son comunes para todo el mundo. Así que sin más, aquí te dejo el índice de contenidos para que puedas hacer un primer escaneo rápido por el artículo 😉

Definición rápida de memoria y por qué es tan importante.

La memoria es la capacidad psíquica que tiene el cerebro humano de codificar, almacenar y posteriormente recuperar información y experiencias pasadas de manera voluntaria.

Esta función es imprescindible en nuestro día a día ya que forma parte de todas las actividades que realizamos. La memoria nos permite acordarnos de sensaciones, hechos, vivencias, ideas… en definitiva, experiencias pasadas que nos ayudan a influir en el comportamiento actual.

Es decir, la memoria es el almacén donde guardamos todo lo que hemos vivido y aprendido; pero también es la capacidad de procesar, estructurar y recuperar toda esa información generada por las experiencias pasadas, para adaptar de la manera más óptima nuestra conducta a las experiencias  futuras.

De una manera más científica, podemos definir la memoria como el conjunto de conexiones neuronales codificadas en el cerebro, y también como la función que recrea las experiencias pasadas activando de forma sincronizada las neuronas implicadas en la experiencia original.

Sin embargo, no debemos pensar en la memoria como una estantería organizada con libros, imágenes o sonidos. Debido a la manera en la que se codifica la memoria, es más bien como una especie de collage en el que los elementos que conforman los recuerdos están dispersos por diferentes zonas del cerebro.

¿Cuáles son las fases o procesos de la memoria?

La memoria actúa en la gran mayoría de nuestras actividades cotidianas involucrando un gran número de estructuras cerebrales y complejos procesos cognoscitivos. Estos procesos son imprescindibles para la creación y acceso a los recuerdos, y el fallo en cualquiera de estos procedimientos impediría la recuperación de la información.

Los diferentes procesos o fases que utiliza la memoria para almacenar experiencias y conocimientos son:

  •         Registro o codificación: en esta fase se codifica la información sensitiva en componentes reconocibles y manejables por el cerebro mediante códigos visuales y verbales. Este proceso de codificación no es objetivo, ya que la información sensorial utilizada es seleccionada e interpretada en función de las experiencias anteriores. Además, en esta fase, la atención y la concentración juegan un papel decisivo.
  •         Almacenamiento: en esta fase la información se retiene con el objetivo de preservarla y poder recuperarla cuando se necesite. Dependiendo de dónde se almacene la información, esta puede permanecer desde unos pocos seguros hasta el resto de la vida.
  •         Recuperación: lo que habitualmente conocemos por recordar es localizar y recuperar determinada información almacenada en la memoria. Recuperar los datos significa re-actualizar la información y traerla a la conciencia.

 

Y… ¿Cuántos tipos de memoria hay?

A pesar de lo que mucha gente cree, la memoria no está formada por un único sistema, sino que la conforman un conjunto de subsistemas o subtipos de memoria que se ocupa cada uno de funciones distintas.

La memoria podemos dividirla en tres tipos diferentes:

Memoria sensorial

La memoria sensorial es el sistema encargado de registrar las sensaciones que se perciben por medio de los sentidos. Este subsistema transitorio dispone de la capacidad de procesar a la vez una gran cantidad de información, pero durante un espacio de tiempo muy corto.

Se pueden diferenciar distintos espacios para almacenar la información dependiendo de la procedencia de la sensación.

Entre los diferentes espacios de almacenamiento destacan los asociados al sentido de la vista y al oído:

  •         Memoria icónica: es el subsistema encargado de registrar la percepción visual, y se considera un almacén con una gran capacidad en el que la información guardada es una representación con la misma estructura que la realidad. Puede mantener 9 elementos por un corto intervalo de tiempo que ronda los 250 – 300 milisegundos. Los elementos que serán transferidos a la memoria serán aquellos a los que se haya prestado atención.

memoria sensorial

 

  •         Memoria ecoica: es el subsistema encargado de almacenar los estímulos percibidos por vía auditiva hasta que haya la información suficiente para poder procesarla. La capacidad de retención es mucho mayor, rondando los 10 segundos.

Memoria operativa

También llamada memoria de trabajo, es la que permite mantener y manejar la información durante la demanda de una tarea. Es decir, es el sistema de memoria activo que posibilita la ejecución de varias tareas a la vez como almacenar información, comprender, razonar…

Podemos descomponer la memoria operativa en tres subsistemas:

  •         Ejecutivo central: es el encargado de las tareas activas sobre los elementos pasivos del sistema, coordinando los recursos, organizando y distribuyendo los distintos datos en los depósitos de información.
  •         Bucle fonológico: también llamado lazo articulatorio, es el encargado del mantenimiento activo y almacenamiento pasivo de la información verbal.
  •         Agenda visoespacial: es el sistema encargado del almacenamiento y manipulación de la información espacial o visual.

Memoria a corto plazo

Es el sistema de almacenamiento pasivo que trabaja la información recogida de la interacción con el ambiente. Tiene una mayor duración que la memoria sensorial, pero se limita a 5 – 9 elementos durante 30 segundos si no se repasa. Cuando se repasa la información lo suficiente, esta es transferida de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo.

Memoria a largo plazo

Esta memoria es la base de datos donde se almacena el conocimiento, los recuerdos, las imágenes, experiencias… es el sistema al que se hace referencia cuando se habla de memoria en general. Podemos distinguir dos tipos de memoria a largo plazo:

Ø  Memoria explícita o declarativa.

Esta memoria alberga la información relacionada con las experiencias vividas y el conocimiento general sobre el mundo. Se pueden distinguir dos subtipos:

  •       Memoria semántica: es la parte que se encarga del conocimiento general, el significado de las palabras y la relación entre estos significados. Permite la asociación de símbolos, palabras y conceptos.
  •       Memoria episódica: es la parte encargada de almacenar las experiencias vividas, por lo que también se conoce como memoria autobiográfica. Esta memoria representa sucesos que guardan los detalles de la experiencia vivida, y está sujeta a factores espacio-temporales.

Ø  Memoria implícita o no declarativa.

Conocida también como memoria procedimental, es el sistema encargado de la información relacionada con las habilidades adquiridas, como es conducir, tocar un instrumento, montar en bicicleta…

Esta memoria almacena las destrezas consolidadas y se activa automáticamente permitiendo realizar dichas habilidades de forma inconsciente como una serie de pautas de actuación.

 

¿Qué son los recuerdos y cómo se forman?

Lo que llamamos recuerdos son imágenes de experiencias vividas que son archivadas en la memoria. También se puede definir como la reproducción de algo vivido o aprendido con anterioridad.

Veamos ahora el viaje que realiza la información proporcionada por los estímulos externos, que termina siendo un recuerdo en nuestra memoria.

 

  1.     Cuando se recibe un estímulo externo, la memoria sensorial es la encargada de percibir las sensaciones producidas por el estímulo. Aquí la memoria ecoica reconoce los estímulos auditivos mientras que la memoria icónica se encarga de los estímulos visuales.

 

  1.     La información es enviada a la memoria a corto plazo, donde de manera pasiva se mantendrá durante un corto espacio de tiempo.

 

  1.     Si es necesario llevar a cabo alguna tarea mental, se pondrá en funcionamiento la memoria operativa, activando el bucle fonológico, el ejecutivo central y la agenda visoespacial.

 

  1.     Si la información se repite lo suficiente, esta pasará a la memoria a largo plazo donde se almacenará  permanentemente en forma de recuerdo.

 

Aquí acabamos el artículo sobre este interesante concepto. Pensamos que conocer mínimamente estos procesos mentales, ayudan a entender y a motivar más el aprendizaje. ¿Cómo lo ves tú? ¿Te interesan los temas que tienen que ver con la memoria?

Te mando un abrazo y hasta la próxima semana.



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