Uno de los mayores problemas que puedes encontrar a la hora de aprender un nuevo idioma, o incluso cuando quieres ampliar tu ‘diccionario’ nativo, es memorizar nuevo vocabulario.

Es algo tedioso aunque necesario.

Y ya no sólo memorizarlo, sino incluirlo en tu día a día para que se fije en tu memoria y lo adquieras de verdad.
Es una tarea complicada y para la que cada cual suele desarrollar sus propias técnicas.

Una bastante popular es escribir la palabra repetidas veces hasta que se ‘grabe’ en tu cerebro. Y, aunque suele funcionar, es un proceso largo y pesado que los niños suelen aborrecer pronto. Suena a castigo más que a otra cosa.

Por eso hoy te traigo una técnica que funciona muy bien y que ya hemos tratado en otros artículos. Es divertida, fácil y rápida, además de estimular la creatividad y la imaginación.

¿Suena imposible? Hablo de la sustitución.

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Sustitución de Vocabulario

¿En qué consiste?

La sustitución se basa en dos partes:

Primero, esta técnica descompone o ‘rompe’ palabras complicadas o difíciles de memorizar en partes más fáciles de recordar. Segundo, asocia el significado de la palabra a una imagen que te revele el significado.
Vamos con un ejemplo sencillo: claustrofobia, que es miedo a quedarse encerrado en lugares angostos o pequeños.
Podríamos descomponerla en ‘claustro’ y ‘fobia’.

Fobia es fácil ya que significa ‘miedo a’, como en ‘aracnofobia’, que es miedo a las arañas. No te resultaría muy complicado recordar su procedencia. Sin embargo, ‘claustro’ podría presentar complicaciones.
Aquí es donde entra en juego la segunda parte, que está relacionada con las asociaciones inverosímiles que ya hemos comentado otras veces.

Deberías encontrar primero una palabra que te recuerde a la sonoridad de ‘claustro’, como Santa Claus.
El segundo paso sería encontrar una conexión entre ese elemento y su significado: podríamos ver a Santa Claus encerrado en un cuarto pequeño, muy agobiado y estresado porque no puede salir.

Con esta sencilla asociación, podrías fácilmente traer a tu memoria ‘Claus’ por Santa Claus y ‘fobia’ por miedo a. Juntos, no tendrás problema para formar en tu mente la palabra Claustrofobia.

La sustitución juega tanto con la ‘sonoridad’ de las palabras como con el poder de nuestra mente para crear imágenes poderosas (y a veces hasta ridículas) que te ayuden a recordar cualquier tipo de información.
Usa tu creatividad a tu favor, desarrollando un sistema divertido y fácil de aplicar para memorizar vocabulario tanto en tu lengua materna como en otros idiomas.

Otro ejemplo, si estuviésemos aprendiendo inglés, sería recordar la palabra ‘table’ que significa mesa. Podríamos asociarla a la palabra ‘tableta’, y para recordar su significado una imagen muy fácil es traer a nuestra mente una gran tableta de chocolate a la que le crecen patas y se sitúa en el centro del comedor a modo de mesa con sus sillas, mientras la gente se sienta a comer.

Hay cientos de variaciones, y una vez coges práctica se vuelve un ‘juego’ al que sólo tienes que dedicarle unos segundos y algo de imaginación.

Con esta técnica memorizar vocabulario de cualquier tipo pasa a ser una tarea de minutos en vez de hora, dejando atrás métodos tan rudimentarios como la repetición hasta la saciedad, o incluso el copiar una palabra treinta veces hasta que tu cerebro graba su composición.

Además, esta técnica es divertida tanto para mayores como para niños, a los cuales les encanta imaginar y crear nuevas ideas. Es un ejercicio de memorización además de estimular la creatividad. Puede incluso convertirse en un juego divertido que hacer en familia a la vez que aprenden, transformando el estudiar un nuevo idioma, que suele resultar pesado, en algo interesante.

Como esta, hay muchas otras técnicas que uno puede usar. Aunque cada persona sea diferente, todos tenemos algo en común y es que cuando algo se vuelve divertido, también resulta mucho más fácil.

Lo mismo puedes hacer con la lectura rápida, transformando el leer en un juego de rapidez y superación. Para ello, puedes usar nuestro test de lectura y saber cuál es tu velocidad media para marcarte nuevos objetivos. O incluso a tus hijos, ya que estamos en verano y la lectura es algo que se recomienda mucho en los colegios.

Transforma el aprender y el leer en una herramienta útil y divertida a la que se enganchen.